Homeopatía

EFECTIVA Y NATURAL
La homeopatía nació en Grecia, hace muchos siglos atrás. Durante mucho tiempo se habló sólo de teorías que atrasaron su desarrollo. No fue hasta a fines del siglo XVIII, que el doctor Samuel Christian Federico Hahnemann, en Alemania, descontento y asqueado de las prácticas médicas de sus contemporáneos, se dedicó a estudiar los textos antiguos recopilando gran cantidad de información acerca de tratamientos de la medicina popular. Se dice que los estudios de Hahnemann fueron casuales, pero lo cierto es que marcó el inicio de la homeopatía como una medicina comprobada que hoy gana adeptos y que tiene en Europa su mejor ejemplo, donde se prefiere tratar con elementos naturales antes que con la medicina alópata o tradicional, a base de fármacos y químicos, y donde es posible acceder a hospitales basados sólo en este tipo de tratamientos.
El término homeopatía proviene del griego y significa similar sufrimiento. "Vale decir que aquella sustancia que es capaz de producir en un hombre sano algún conjunto sintomático, va a ser capaz de curar a un hombre que tenga un conjunto sintomático similar".
Básicamente, esta medicina se caracteriza por diluir los componentes en mezclas de agua y alcohol. Dependiendo de los efectos que se busquen producir, es la cantidad de veces que debe ser destilada. Es así como cuando se busca generar cambios directamente en el cuerpo se toma una gota y se diluye en 10 gotas de agua y alcohol, repitiendo el proceso 6 veces. Estos productos se conocen como D6.
La siguiente dilución D30 apunta a efectos más duraderos a nivel emocional o mental de las personas y se usan para tratar el insomnio, los temores, la ansiedad, entre otros. Cuando se busca un tratamiento de varios meses que armonice al paciente por largo tiempo, se utilizan los D200, donde ya no queda huella química de la sustancia original y así el efecto homeopático es más potente.
Nos preguntamos sobre posibles efectos secundarios, pues bien, les puedo decir que "si receto un remedio y en ese momento la persona está sana, puede que presente una Crisis Curativa, que es el inicio del proceso de curación y aparecen ciertos síntomas. Siempre que la homeopatía te hace reaccionar con lo que uno llamaría efecto adverso, es en realidad una señal de sanación, significa que ese es el remedio que te cura".
La seguridad y sus positivos resultados hacen que estos tratamientos sean recomendables para todas las personas de todas las edades, incluso en embarazadas y lactantes. Lejos de lo que se pudiera pensar, la homeopatía ya no es la última alternativa a la que acuden las personas cuando ya nada resulta. Muchos de quienes llegan a mi consulta son personas que no quieren depender de los fármacos o vienen por recomendaciones de amigos y familiares, lo que demuestra un cambio de mentalidad y un giro hacia una tendencia auto curativa, y proteccionista.
Casi en todas las enfermedades se puede acceder a este tipo de tratamientos, aunque existen algunas donde los resultados serán mucho más óptimos. Yo los recomiendo "particularmente en todo el sicosomático: alergias, las bronquitis o en las enfermedades que desde lo sicosomático te hacen bajar las defensas, es decir, todas las infecciones agudas se pueden tratar con homeopatía en la medida que tú identifiques qué es lo que hizo que esa persona en ese minuto y frente a ese agente patógeno se dejara de defender y que el sistema inmunológico flojeara. En ambos casos si encuentras la causa emocional puedes encontrar el elemento que a esta persona la armoniza y puedes lograr que deje de hacer crisis".
En muchas de las infecciones que acuden a mi consulta, no es necesario recetar antibióticos pues la homeopatía es suficiente para tratar el cuadro. No obstante, reconozco que en algunas oportunidades es necesario trabajar de la mano con la medicina alópata, especialmente si las personas presentan una salud más deteriorada. "En mi práctica puedo decir que un 95% de mis pacientes los trato sólo con homeopatía y Homotoxicologia, y en muy pocos necesito mezclarla con alópata".
BASES TEÓRICAS DE LA TERAPÉUTICA HOMEOPÁTICA
La Fuerza Vital
Se le llama así a la fuerza que mantiene en perfecto equilibrio y organización cada uno de los órganos y funciones de nuestro cuerpo. Gracias a la Fuerza Vital somos capaces de sobreponernos a las enfermedades e incluso no sufrirlas. La Homeopatía es una verdadera medicina porque actúa sobre esta Fuerza Vital, ayudándola a recuperar el equilibrio y la homeostasis, devolviendo a la persona a un estado de salud y bienestar, sin efecto secundario alguno.
Individualidad Morbosa
Cada enfermo, aun ante una misma "enfermedad", enferma de un modo especial o peculiar. Estas peculiaridades responden siempre a síntomas exteriores y es por estos síntomas por los que se nos descubre la enfermedad.
Dosis Mínimas
Uno de los valores que posee la Homeopatía es su inocuidad. El uso de dosis mínimas estimula al organismo sin perjudicarle, haciendo que éste reaccione de un modo suficiente para lograr la curación.
Individualidad Medicamentosa
Cada remedio tiene una forma diferente de actuar y unos síntomas determinados. No sirve dar el mismo remedio para la misma enfermedad, sino que hay que buscar el remedio que mejor se adapte a la individualidad morbosa. Ese único remedio ejercerá sus efectos terapéuticos en toda su potencia y amplitud gracias a su individualidad medicamentosa.
Ley de Similitud
"Similia similibus curentur": Lo similar es curado por lo similar.
Un medicamento que produce síntomas en un hombre sano, empleado en dosis mínimas y potenciadas, tiene la facultad de provocar la Fuerza Vital para que destruya de una manera rápida, radical y permanente la totalidad de los síntomas de un estado morboso.
Natura – Miasmas
Los miasmas son la fuente de donde surgen las enfermedades crónicas. Son predisposiciones de los organismos a sufrir ciertas enfermedades. Si la Fuerza Vital se desequilibra, estos miasmas desarrollan sus crisis aprovechando las debilidades de la naturaleza del paciente. Van desarrollándose como por capas, superponiéndose una a otra. Su desaparición se producirá del mismo modo, capa a capa.
Experimentación Pura
Es una de las grandes contribuciones de la Homeopatía a la ciencia. Todo medicamento ha de ser probado en el hombre sano para saber cómo actúa y qué síntomas produce. No sabemos cómo actúa si lo probamos en una persona enferma, ya que si cada persona enferma de una manera diferente - reaccionará de una manera diferente e imprecisa.
Resumen
Cada individuo reacciona a una infección o a un trauma de acuerdo a su propia naturaleza. Sus síntomas son el resultado de esta reacción y representan el intento del cuerpo de ponerse bien de nuevo. El cuerpo reacciona como un todo, cada tejido hace su parte y la totalidad de los síntomas representan un esfuerzo unitario que requiere un solo remedio para alcanzar la curación.
El remedio curativo es el único que estimula una reacción en el cuerpo similar al que ya está obrando sobre el cuerpo: en otras palabras, el remedio provoca los síntomas semejantes a los que ya están presentes. La reacción curativa del cuerpo es un efecto positivo, esto es, el mecanismo protector es estimulado, no deprimido; de ahí que dosis diminutas de un remedio similar o curativo deban ser usadas, porque pequeñas cantidades del medicamento estimulan, mientras que grandes dosis, suprimen.
Con los beneficios que provee el mundo vegetal, mineral y animal, es posible lograr la sanación a diversas enfermedades de manera segura… |